
Emociones y el sistema digestivo
Primera parte
La implicación de las emociones y el acto de comer, son tan profundas, que son explicadas desde el contexto de la neurofisiología.
Definamos: El hambre, es la necesidad de ingerir nutrientes, que nuestro organismo necesita para poder efectuar todos los procesos fisiológicos que son necesarios para que tengamos buena salud.
Podemos asegurar que la alteración en la calidad y cantidad de nutrientes se traduce en enfermedad. Un déficit de una vitamina, de un mineral, de un aminoácido , de una grasa, un carbohidrato, tiene implicaciones que marcan enfermedades leves o graves, que si no se identifican pueden hacer del individuo que la padece, una persona de por vida enferma , si es que ese déficit no lo ha llevado a la tumba, como son los déficits severos de vitamina C , en el escorbuto que llevó a la muerte a miles de marinos en las travesías en barco en los siglos XVI, o el deficit de vitamina B 3 (Niacina), que se traduce en la pelagra (Dermatitis -Demencia -Diarrea), enfermedad que aún se ve en algunos países pobres, en ancianatos , en la pobreza y o dietas de moda; solo por dar dos ejemplos de los cientos de déficits que hay.
Y así podemos seguir recordando muchas enfermedades y estados, donde se relacionan de una manera directa. Pero, lo que yo deseo tratar son esos estados en que el déficit no es tan marcado, que lleve a un cuadro florido de enfermedad, que facilita el diagnóstico; sino aquellos cuadros confusos, con sintomatología no muy clara de difícil diagnóstico, que el médico pueda pensar en un problema nutricional.
Este problema nutricional puede ser un trastorno de la absorción de un nutriente, que puede ser generado desde el momento del acto de comer.
Tenemos un sistema nervioso, que se denomina sistema nervioso autónomo o sistema nervioso vegetativo con dos ramas: Sistema simpático y sistema parasimpático. El primer sistema –Simpático-es el sistema de actividad, acción, lucha, supervivencia, que es comandado por unas hormonas que se llama adrenérgicas -noradrenalina-y otras que son los corticoides. En nuestra evolución cuando éramos hombres cazadores, usando lanzas y piedras para poder llevar al hogar un animal (mamut-Bisonte etc.), que era la nutrición de la familia; en este proceso utilizamos el sistema simpático-adrenérgico, el mismo utilizado ante una situación de estrés donde tenemos que luchar o correr. Al comer los alimentos era una verdadera fiesta de unión y agradecimiento, nos sentábamos e ingerimos los nutrientes utilizamos el sistema parasimpático cuya principal hormona transmisora es el acetil colina. Sistema de relax, calma.
Estos sistemas están representados en nuestro cerebro en sitio un sitio del hipotálamo, llamado el sistema límbico que es cerebro emocional.
En la actualidad afortunadamente no tenemos que salir a cazar, pero estos sistemas siguen funcionando y no han cambiado en miles de años atrás.
Cuando nos sentamos a comer, el organismo informa al cerebro desde el centro del apetito, que es hora de cargar nuestros nutrientes, estamos ansiosos a que llegue el momento, que nos sirvan el plato e iniciemos el proceso. Inicia el sistema parasimpático su actuar, preparando al sistema digestivo para procesar los alimentos.
El pensar , oler, oír ruidos de preparación,(fase cefálica de la nutrición),ya se inicia el proceso, siendo la masticación el primer acto mecánico, generando líquidos la saliva( inicia en el centro salivar del bulbo-raquídeo), saliva que contiene enzimas (Ptialina – amilasa y lipasa) , concentración alta de potasio y bicarbonato, estimulando las secreción de un moco alcalino , tipo gel ,que protege toda la pared interna del sistema digestivo: esófago, paredes del estómago ,impidiendo que los alimentos dañen la pared interna de estos órganos y que el bolo alimenticio se pueda desplazar, proceso que lo convierte en una masa húmeda más fácil de digerir, que llegue al estómago previo paso por el esófago y paremos aquí.
¿Realmente masticamos, o tragamos? Al observar a muchas personas, no mastican, no degustan, hablan en ese momento (comen mucho gas), muchos pelean, otros gritan, quiere decir, están en lucha, con un sistema simpático activo, bloquean el de calma nutricional, el sistema parasimpático. Mucha noradrenalina, poca acetilcolina. Y no solo ellos están en plena lucha, todo los que los rodean están en el mismo ambiente. Sigamos… el televisor prendido, viendo nuestras noticias de sangre, asesinatos, violaciones, como se roban a nuestro país etc. O Tal vez regañando al hijo, peleando con su pareja y un etc. etc. etc. esa es la primera fase nutricional de muchos. Recuerde los dientes se encuentran en la boca, permiten el acto de masticar , triturar ,con forma y acciones diferentes. EL ESTOMAGO NO TIENE DIENTES. Hay que masticar bien lento, con calma.
2-Ese bolo alimenticio pasa al segundo nivel el esófago, que, con todo ese estrés, no puede secretar el moco necesario para permitir que el alimento pase. (El moco facilita el deslizamiento de los alimentos por el tubo digestivo evitando la escoriación y el daño del epitelio), al no haber moco de buena calidad y suficiente, el alimento se atraganta, pasando con mayor dificultad al estómago, gracias a unas ondas neuromusculares que se llama peristaltismo. Estamos ya en el Estómago. Todo un centro de regulación. El estómago tiene una cubierta la mucosa gástrica, que secreta el moco necesario para que las hormonas y sustancias, que inician el proceso de digestión, hagan su trabajo, sin dañar la pared del estómago.
El sistema simpático, el estrés, seca la mucosa. por eso los medicamentos para combatir el exceso de moco en el resfriado común, tiene sustancias derivadas del sistema simpático, porque permite que no haya mucho moco.
El estómago contiene unas glándulas especializadas (Oxínticas y pilóricas) que secretan hormonas y sustancias– Acetil colina- Pepsina- Gastrina- histamina-Ácido Clorhídrico- factor para activar absorción de vitamina B12)
Y de nuevo la acetil colina, secretada por el sistema parasimpático, es el eje central: secreta más moco-estimula la secreción de acido clorhídrico y de pepsinógeno. Todas sustancias que preparan el terreno para iniciar el proceso de degradación de las proteínas, y algunos carbohidratos.
La gastrina que estimula otra hormona la histamina, que a su vez estimula a producir más ácido clorhídrico, se secreta en otras glándulas del estómago , las glándulas pilóricas, con la presencia, llegada de las proteínas.
Y todo este concierto de sustancias son las que preparan los alimentos para pasar a intestino delgado. Sustancias que ya han sido procesadas: Proteínas a aminoácidos- carbohidratos a sacáridos, y en menor medida, grasas a triglicéridos o ácidos grasos, que se procesan principalmente en el intestino delgado como lo veremos en la segunda parte.
Regresemos. Nombramos el pepsinógeno que es secretado por las glándulas gástricas. Este pepsinógeno se tiene que activar con el acido clorhídrico para producir pepsina y así funcionar. Todo este proceso necesita un pH gástrico muy ácido (pH.1,8-3,5), para actuar y poder degradar las proteínas a aminoácidos, que se puedan absorber en el intestino delgado.
Estamos aún en el estómago. Nuestro señor o señora agria, continúa peleando, está feo, esta frio, eres un vago, un. no sirves para nada o sencillamente sigue viendo las noticias sangrientas.
Quiere decir, sigue con el sistema simpático activo, bloqueando el parasimpático. No se secreta bien la acetilcolina, no hay buen moco que lubrique y el acido clorhídrico como ácido quema, daña la mucosa del estómago, esto se traduce en gastritis, daña la mucosa por la inflamación. inicia un proceso de daño celular, metaplasia, displasia y cáncer.
Y para terminar un germen bacteriano llega y hace parte de la fiesta, porque le encanta ese ambiente de acidosis, de toxicidad, llega el H pylori.
Años de tratamiento, múltiples exámenes, los mejores especialistas en gastroenterología, pero si el señor o señora gruñón no cambian de actitud no hay ciencia que valga. Es un proceso emocional el que permite, procesar todo el inicio de nuestro proceso digestivo. Millones de personas sufren de procesos serios digestivos, se gastan en el mundo millones de millones de dólares en tratamientos, con resultados lejos de ser buenos.
La importancia de comer bien, es un acto fundamental, para que todo el proceso de digestión cumpla con su objetivo primordial: – llevar los nutrientes a los órganos claves para que procesen todos los aminoácidos de las proteínas, los carbohidratos, en azucares y las grasas en ácidos grasos. Se absorban las vitaminas y minerales de los alimentos que consumimos. –
Nuestra próxima cita nos vemos en el duodeno.
Hasta pronto
César Pompeyo Hernández MD